FAUNA.- Como no podía
ser de otra forma, dada su ubicación en pleno Monegros, destaca la abundancia
y variedad de aves. En el mismo cerro en que se halla esta casa, encontramos uno
de los dormideros de buitres más grandes que se conocen. Singular espectáculo,
cuando acuden planeando más de 500 ejemplares al atardecer. Más
tarde se oirá el siseo de la lechuza o el grito de la presa sorprendida
por el silencioso vuelo del Buho real, la mayor de las rapaces nocturnas. Ya de
día, en tiempos de pasas, se escucha el trompeteo de las grullas mientras
vuelan en sus características formaciones en V, hacia el norte o hacia
el sur dependiendo de las estaciones. Asombra la abundancia del mayor de los pájaros,
el cuervo, a veces en concentraciones de mas de 200 ejemplares lo que resulta
insólito dada la regresión de esta especie. Sorprende ver en vuelo
de caza a águilas como la Real, nidificadora en la zona, al igual que la
culebrera, calzada y un largo etc. de rapaces. Por supuesto todo tipo de paseriformes,
columbifomes, gallináceas, etc.
Entre los reptiles destacan especies como la culebra bastarda, la mayor del continente,
junto a otras de menor tamaño como la de escalera, coronela y varias especies
de lagartijas, y por supuesto el lagarto ocelado, el saurio de mayor tamaño
en Europa.
Sorprende la abundancia de anfibios como el sapo corredor, el común o la
rana perezzi en cantidades que cuesta imaginar en terrenos tan áridos..
En toda la sierra abundan mamíferos como: jabalíes y zorros; ya
algo más escasos conejos y liebres, tejones, garduñas o paniquesas.
Arácnidos como las argiopes lobata y bruenichi, constructoras de telas,
o grandes cazadoras como la araña lobo, una especie de tarántula
cuyos refugios en el suelo son muy abundantes en estos montes.
Y por supuesto siempre será un placer descubrir entre los miles de insectos
que pululan en el buen tiempo, los colores de las más bellas mariposas,
la gran variedad de escarabajos y el sonido inconfundible de las cigarras en la
canícula o del grillo al atardecer.