LAS
ACTIVIDADES QUE SE PUEDEN HACER SON RUTAS A PIE, OBSERVACION DE AVES EN
LA PROPIA CASA, ALQUILAMOS BICICLETAS ETC. Y SE PUEDE VISITAR LA
COMARCA DE LOS MONEGROS CON SU ENCANTO PARTICULAR.
ESTAMOS A 30 KM DE ZARAGOZA LO CUAL TAMBIEM PERMITE VISITAR DICHA
CAPITAL CON LA ALJAFERIA, LA BASILICA DEL PILAR, LA SEO, ETC. Y PASEAR
POR SU CASCO HISTORICO.
PAISAJE.- El Serral no es un punto de partida para conocer Monegros,
es su corazón mismo y por eso los alrededores de esta casa rural,
son únicos, plenos de contrastes y siempre sorprendentes. Ven y
déjate arrastrar por sus ríos, que aquí son de sensaciones,
sumérgete en sus mares de aromas y baña tu vista en océanos de color.
Paisajes extraordinarios, donde descubrirás la belleza y fragilidad
del yeso, la alternancia entre las distintas capas de sedimentación,
arcillas y calizas. Un paisaje de amplios horizontes donde observar
espectaculares puestas de sol, noches, aquí sí celestiales, por la
luminosidad de unos cielos que la lejanía de grandes poblaciones hace
aparecer todo cubierto de estrellas siendo cada día más los astrónomos
que eligen esta comarca para instalar sus observatorios.
Un paisaje que parece hecho a nuestro tamaño, creado para disfrutarlo
plenamente, sin grandes accidentes geográficos que nos impidan circular
libremente, con pistas abundantes y siempre en buen estado que permiten
recorrerlas por cualquier medio, pero que aconsejamos: a caballo, a pie,
o en bicicleta.
EL SERRALOJO.- "Si ya la casa rural era hasta ahora un remanso de paz en el campo monegrino, el recién creado punto de agua en el interior del vallado, ha transformado “El Serral” en un atractivo oasis en la estepa, haciendo del conjunto -hasta ahora un mar de aromas y color- un mundo de vibrantes sensaciones, al posibilitar contemplar tan de cerca a la fauna del lugar. Y todo gracias a la habilidad de Luis y Susana, que han sabido integrar en el Serral “El Serralojo” (El ojo del Serral), convirtiendo la pequeña charca en un observatorio aviar permanente al que acuden a diario ejemplares de muchas de las especies de aves de Aragón. Aquí se dan cita: Cogujadas, lavanderas, escribanos, verdecillos, verderones, pinzones, jilgueros, pardillos, mirlos, gorriones y muchísimas más especies, estivales, invernantes, migradoras y de paso, que también acuden durante sus temporales estancias. Una variedad que no deja de sorprender a los alucinados fotógrafos que, creyendo estar atrapando con sus cámaras ráfagas de la vida silvestre, no advierten que son ellos en realidad los “apresados”. Y es que, fascinados por ese mundo natural que se manifiesta a escasos metros de sus objetivos, no encuentran el momento de abandonar tan privilegiada atalaya".